Gobernadores frenan a Milei antes del debate del Presupuesto 2027
Los jefes provinciales se distancian del oficialismo mientras se preparan los debates sobre el presupuesto y la reforma electoral. Entre asignaciones de fondos y disputas por regalías, la alianza entre la Nación y las provincias muestra grietas que podrían complicar la agenda de Milei.
En los últimos días, los gobernadores de la mayor parte del país han tomado distancia del presidente Javier Milei, justo cuando el oficialismo arma sus argumentos para los debates del Presupuesto 2027 y la reforma del sistema electoral. La postura provincial se traduce en una serie de decisiones y reclamos que ponen en duda la supuesta unidad del Congreso que había favorecido a La Libertad Avanza (LLA) hasta hace poco.
El Ministerio de Economía habilitó recientemente $12.000 millones para tres distritos. Jujuy y La Pampa recibieron $3.500 millones cada uno, marcando el primer desembolso de ese concepto en la era Milei. Misiones, por su parte, obtuvo la mayor partida, $5.000 millones, lo que parece una maniobra para evitar que su gobernador, Hugo Passalacqua, se acerque a la oposición. La lógica detrás de la distribución no quedó clara: la fuente no detalla los criterios que guiaron la asignación ni por qué otras provincias, como Buenos Aires o Córdoba, quedaron fuera de los montos anunciados.
Al mismo tiempo, el Ejecutivo decretó que el 100 % de las regalías del complejo hidroeléctrico de Los Nihuiles pasarían a Mendoza. El gobernador de la provincia vecina, Sergio Ziliotto, denunció “robo” del río Atuel y acusó al gobierno nacional de derogar el Decreto 1560/73 para arrebatarle esas ganancias. La medida, sin embargo, no incluye explicaciones sobre el proceso de cálculo de las regalías ni sobre cómo se justificó la eliminación del decreto anterior, lo que deja abierta la cuestión de la transparencia del proceso.
En el plano legislativo, la reciente sesión del Senado sobre la Ley de Inviolabilidad Privada evidenció la descoordinación entre las provincias aliadas y la reforma de la Ley de Tierras y del Sistema de Manejo del Fuego. El proyecto avanzó solo a media sanción y perdió gran parte de su contenido original tras la “poda” que aplicaron los gobernadores. Posteriormente, la Cámara de Diputados aprobó la reforma de la Carta Orgánica del BCRA e Inocencia Fiscal II, pero la oposición logró imponer su agenda en la Cámara baja, enfocándose en la emergencia de discapacidad y en proyectos de desendeudamiento familiar. La fuente no aclara cómo estas maniobras influyen directamente en la estrategia presupuestaria del gobierno ni en la reforma electoral que está en la agenda.
Otro punto de fricción es la propuesta de ley de biocombustibles, que generó un debate polarizado: mientras Tucumán, Jujuy y Salta la apoyan, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe la rechazan, advirtiendo que la entrada de grandes cerealeras al mercado de biodiésel podría hundir a cientos de pymes. La discusión quedó en “stand‑by” y la fuente no indica si habrá una nueva fecha para retomar el proyecto ni qué condiciones podrían reconciliar a los sectores enfrentados.
En el terreno electoral, la disputa entre los gobernadores y el oficialismo se vuelve más evidente. El peronismo cordobés ganó recientemente en Marcos Juárez, evidenciando la dispersión del voto justicialista y la falta de una oferta unificada. A su vez, Lisandro Catalán, gobernador de Tucumán, anunció su intención de arrebatar la provincia al justicialismo, mientras que figuras como Karina Milei (hija del presidente) buscarán cerrar acuerdos con mandatarios como Alfredo Cornejo (Chaco) y Leandro Zdero (Cadaqués). La fuente no especifica cuáles son los compromisos concretos que se están negociando ni qué repercusiones tendrán en la reforma electoral prevista para 2027.
En conjunto, la falta de claridad sobre los criterios de distribución de fondos, la ausencia de justificación para la reasignación de regalías y la paralización de proyectos clave como el de biocombustibles plantean interrogantes sobre la capacidad del gobierno de Milei para mantener una coalición estable. Con los debates presupuestarios a la vuelta de la esquina, la pregunta que queda en el aire es si la Nación logrará articular una agenda que satisfaga a los gobernadores o si la creciente distancia provincial convertirá la reforma electoral en otro campo de batalla político.



